jueves, 27 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Anémonas y Violetas (*)

III


Toda anémona que entretiene por si la tristeza del desierto,

excita la imaginación de los caminantes, causa su delicia,

quizás haya sido antes, en otro tiempo, sangre de un rey.

_

Toda violeta que despide su fragancia por los jardines,

arrebatando la sensibilidad de los cansados camelleros,

habrá sido, quizás, en rostro de mujer, señal de belleza.


-

(*) Versión de una rubayata de Omar Khayyam

jueves, 20 de mayo de 2010

Omar Khayyam: La Internacional y el Vino (*)

.
En la cima, en la cumbre, del mediodía el sol irradia la fulguración de sus rayos.

El creador de las jornadas echa vino dorado en la copa cincelada de las estrellas.

¡Bebe, compañero, bebe, con el corazón atravesado de júbilo, zumo de la uva,

que exaltará sin duda tu palabra en los primores de la elocuencia! ¡Embriágate!

Bebe el zumo fermentado por el heraldo de la aurora en la bodega de los tiempos.

Entonando himnos de amor y placer, él lo derramó todo en el corazón de los días.

Y tu tararea el canto alegre y combativo de la Internacional Obrera y Campesina.

__________
(*) El título es nuestro y la versión también

miércoles, 5 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Sombra y Caminante (*) (1)

En el verde prado, la sombra de este árbol semeja una isla.
Caminante: no prosigas todavía.


Entre la ruta que llevas y esta sombra que gira con lentitud, 
hay quizá una invencible sima.

(*) Título nuestro
(1) Versión Libérrima

martes, 4 de mayo de 2010

José Melchor Gomis: Himno de Riego (*)

.

Música atribuida a José Melchor Gomis, nacido en Onteniente (Valencia) el 6 de enero de 1791. Parece que letra y música se escribieron en la marcha hacia Algeciras que emprendió Riego con 1.500 hombres cuando se sublevó (1820) contra el absolutismo de Fernando VII. Acompañó a las tropas revolucionarias que lucharon en Málaga contra las tropas de la reacción que mandaba O'Donell. Todos los progresistas, en sus tentativas liberales durante el siglo XIX, tuvieron en su boca estas estrofas. Es el Himno de la República Española, símbolo de libertad e independencia.

///

 Serenos y alegres,
valientes y osados,
cantemos, soldados,
el himno a la lid.
De nuestros acentos
el orbe se admire
y en nosotros miren
los hijos del Cid.

Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!.

El mundo vio nunca
más noble osadía
Ni vio nunca un día
más grande el valor
que aquel que inflamados
nos vimos del fuego
excitar a Riego
de Patria el amor

Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!.

La trompa guerrera
sus ecos da al viento,
horror al sediento,
ya ruge el cañón.
A Marte, sañudo,
la audacia provoca
y el ingenio invoca
de nuestra nación.

Soldados la patria
nos llama a la lid,
¡Juremos por ella
vencer o morir!

(Canción, con su propia ortografía, y texto aclaratorios tomados del libro 'Cantos de combate y vida'; página 71; ediciones JOVEN GUARDIA, // ya desaparecida //; JCE (M-L); C/ Arenal nº 1, 4º 1-28013, Madrid; el año de edición no lo vemos; aunque en lápiz aparece 'Irun 1986'; ignoramos si esa será una fecha correcta, pero podría ser aproximada; el lugar, como ya se lee, es Madrid)

Hay otras letras de este himno que se hicieron muy populares e incluso algunas de ellas hoy aun lo son:

Si los curas y frailes supieran
la paliza que les van a dar,
subirían al coro cantando:
"Libertad, libertad, libertad!"

Si los Reyes de España supieran
lo poco que van a durar,
a la calle saldrían gritando:
"¡Libertad, libertad, libertad!"

Un hombre estaba cagando
y no tenía papel
pasó el Rey Alfonso XIII
y se limpió el culo con él.

Dicen que José Torrijos
murió por cobarde y traidor
Mas murió con la espada en la mano
defendiendo la Constitución.

El Rey no tiene corona
que la tiene de cartón
que la Corona de España
no la tiene ningún ladrón.



jueves, 29 de abril de 2010

Juan Ramón Corpas: Nada que suplante a las sombras / Deus ez itzala egotz lezakeenik

 .
Nadie escoge la vida, la vida nos escoge
(Ez da bizitzea aukeratu duenik, bizitzak aukeratu gaitu baizik)
con su larga codicia de amante sorprendida
(bere gutizia luze maitale ustegabekoarenarekin,)
y nos busca en el sueño más blanco o más oculto.
(eta gure ametsik zuri edo gordeenekoetaraino datorkigu bila.)
Nadie recoge el latido con que ha sido engendrado
(Ez da ernarazi gaituen taupada aukeratu duenik)
pero el latido emerge de la sangre buscándonos
(odoletik azaleratu zitzaigun baina taupada gure bila.)
Y siempre nos encuentra y siempre nos alcanza.
(Eta beti aurkitzen gaitu eta beti atzematen ere.)
Por eso nuestra herida primera es la más fuerte
(Geure zauri lehenangoa horregatik dugu bere erstura okilean)
en su opaco rigor. Ella es, sólo, el tributo
(irmoena. Errepublikoari argia eskatzen dien)
umbilical que exige la luz de estas repúblicas.
(zilbor-zerga besterik ez da bera.)
(La historia es un menudo patrimonio, venimos
(Etxepare tatar bat dugu historia, -agian,)
para poblarla -acaso, simplemente por eso-.
(horrexegatik- gatoz populatzera.)
Esa es nuestra arteria, ese nuestro tesoro).
(Hori da gure zaingorria, hori gure altxorra).
Y, sin embargo, hay veces que la vida se estampa
(Badira, halere, uneak bizitza historia beraren)
contra la misma historia y, sin contar con nadie,
(kontra zaplatzen dutena eta, kontatu gabe inorekin,)
hay alguien que concita la muerte con su brazo.
(eta bada norbait heriotza bere besoarekin zitaratzen duena.)
Nadie escoge la muerte, entonces; nadie elige
(Ez da heriotza aukeratzen duenik, ez du isileratzerik ere)
el silencio. No hay nada que suplante a la sombra.
(hautatzen inork. ez da itzala egotz lezakeenik.)
Ni siquiera la leve consistencia de un verso.
(Ezta kopla baten kontsistenzia labankorrak ere.) 
-
(Del poemario "Antología Poética Vasca" (1) -Frankismoaren biktimei eta askatasunaren aldeko borrokariei omenaldia-", páginas 276, 277; Ediciones Vanguardia Obrera, S.A. //ya desaparecida//; calle Libertad, 7 tercero-derecha, Madrid 1987; traducción al euskera: Jon Arzallus Eguiguren (2); ISBN: 84-96293-38-3; D.L.: M-11182-1987; imprime: Gráficas Maluar, Sdad. Coop. Ltda)
(1) Antología dentro del 'Homenaje a las Víctimas del Franquismo y a los Luchadores por la Libertad'
(2) Que este poema sirva además para recordar la labor de Jon Arzallus Eguiguren quien tantos poemas tradujo y que no ha sido nombrado como se merece.

miércoles, 21 de abril de 2010

La vida de Estebanillo González: Ideas de Igualdad

.

"Llegábase el tiempo en que su Alteza cumplía años, y para celebrarlos, alabando el dichoso mes de mayo en que había nacido, hice un romance, y por dar a entender a algunos acaballerados fisgones de aquello que no entienden, que, muy presumidos de discretos, no estimaban mis versos, porque no eran de poeta con don o descendiente de godos, que también los pobres y humildes saben hacer cosas de ingenio, pues tienen un alma y tres potencias como los más poderosos, y cinco sentidos como los más calificados, y que no hay clausula en el testamento de Adán que dejase, como señor que era entonces de todo el mundo, a los caballeros mejorados en tercio y quinto en las aguas de Hipocrene, y a los pobres, herederos del caño de Bacinguerra; la una fuente del Parnaso con licores poéticos, y el otro caño cordobés con inmundicias selváticas."

...

"que el ser señores no consiste en la nobleza del solar ni en la grandeza del título, sino en dar muestras de serlo, ayudando a los desvalidos y favoreciendo a los que poco pueden, y honrando generalmente a todos; que para no hacer esto, poco me importa a mi ni a nadie que sea grandes o que sen pequeños."


Tomado de 'La vida de Estebanillo González'.

lunes, 29 de marzo de 2010

Edgar Lee Masters: HANNAH ARMSTRONG

Yo le escribí una carta pidiéndole por los tiempos de antes
la licencia de mi chico enfermo en el ejército;
pero tal vez no la pudo leer.
Entonces fui al pueblo donde hice a James Garber,
que escribía lindo, escribirle una carta;
pero tal vez se perdió en el correo.
Entonces fui yo misma hasta Washington.
Estuve más de una hora buscando la Casa Blanca.
Y cuando la hallé me echaron de allí,
disimulando sus sonrisas. Entonces pensé:
"¡Ah, bueno, ya no es el mismo que vivía en mi casa de huéspedes,
y él y mi marido trabajaban juntos
y todos le decíamos Abe, allá en Menard.”
Como un último intento me volví a un guarda y le dije:
“Dígale por favor que es la vieja tía Hannah Armstrong
de Illinois, que viene a verlo por su chico que está enfermo
en el ejército.”
Y bueno, ¡al punto me hicieron entrar!
Y cuando él me vio se echó a reír,
y dejó sus asuntos de presidente,
y escribió de su puño y letra la licencia de Doug,
hablando en el entretanto de los días de antes,
y contando historias.

///

Autor: Edgar Lee Masters
Traducción de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal

__________

Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Año IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)