Mostrando entradas con la etiqueta Guerra del 36/39. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra del 36/39. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de junio de 2012

Iswe Letu: ¿No murió nadie mas que García Lorca?


Iswe Letu: Allí hay alguien más que García Lorca

Familiares del maestro D. Dióscoro Galindo

Los titulares leídos son:

"La familia García Lorca acepta que se abra la fosa del poeta" 

"No impediremos exhumar los restos de Federico"

El sempiterno Lorca. El enorme poeta. Ahora transformado en casi cacique de ultratumba. Pero... el cacique, claro, no es él, sino su familia. Que gestiona su memoria y dineros... 'Acepta', 'no impediremos'... pero, bueno, ¡¿qué se habrán creído ellos?!... ¡¿los amos del mundo?!, exclamamos preguntándonos.

Remedamos, así, a D. Eusebio García Luengo, escritor extremeño del que fuimos amigos, que, cuando oía hablar de la Residencia de Estudiantes como la de Dalí, Buñuel y Lorca, tronaba indignado: '¡Hombre, no!, de ellos solo, ¡no!; hubo más, muchísimos más en ese edificio.

Al igual que, en el lugar donde se supone que yacen los restos de Lorca, hay muchísimos más asesinados a los que enterraron los fascistas de mala manera. ¡Entre mil y tres mil! ¡Cazi na! 

Junto a al poeta granadino enterraron a otros tres asesinados antifascistas; a saber: dos banderilleros de la CNT, los señores D. Joaquín Arcollas Cabezas y D. Francisco Galadí Melgar y un maestro republicano, D. Dióscoro Galindo González.

D. Dióscoro Galindo González, maestro rojo y cojo, que surge vencedor de ultratumba a recordarnos que fueron los maestros de niños un colectivo especialmente reprimido por el franquismo: asesinados, encarcelados, condenados a trabajos forzados, expulsados del trabajo... (no olvidamos, nosotros, nunca, a Amado Hernández, un maestro de Argujillo, municipio de la provincia de Zamora, vilmemente asesinado y enterrado en algún lugar de por allí...

Fue tal la represión sobre los maestros que se dice que la guerra de 1936/39 la perdieron los maestros y la ganaron los curas. A D. Dióscoro Galindo González, lo asesinaron por ateo (así reza la resolución de la condena). Al exhumarlo es como rendir homenaje a todos los maestros asesinados y represaliados. Ya es hora de rindir homenaje a las víctimas del franquismo. A estas. Y a todas. Y no solo a D. Dióscoro... ¡Hombre, no! No solo a él.

Ya se hizo un inicio de homenaje a las víctimas del franquismo en la década de 1980 que firmaron muchas organizaciones y partidos mayoritarios pero que, al mismo tiempo, estos mayoritarios, hicieron lo posible, entonces, por ahogar el homenaje por debajo. No pudieron. Nos estamos refiriendo sobre todo al PSOE y al PCE (ahora practicamente extraparlamentario) Si. Esos que ahora no apean de los labios a las víctimas del franquismo. Bueno... bienvenidos sean. Pero es una prueba de que nos les ha servido de nada sus zancadillas.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Langston Hughes en la guerra de España contra el fascismo


Libro: Escritos sobre España
Autor: Langston Hughes
Editorial: La Oficina/BAAM
Año: 2011

El título lo dice casi todo. Luego, cuando abrimos las páginas, se nos señala que fueron redactados, esos escritos, entre 1937 y 1956. Y se nos añade que el autor no fue quien los reunió. De ahí que se repitan, a veces, párrafos enteros en varios artículos. No tenemos duda de que, si el poeta afroamericano los hubiera juntado él, no habría esas repeticiones. Quizás ese sea el único pero o la única pega a esta obra. Por lo demás, una novedad editorial, para los que nos interesamos por el mundo afro, que valoramos muy elogiosamente. 

Se trata de la visión de la guerra del 36/39 -que la España republicana llevó a cabo contra el fascismo- en las palabras que un poeta negro de los Estados Unidos escribió, principalmente, para la publicación Afro-American

Redacciones antifascistas claras y rotundas.

Habíamos oído hablar, mucho, de este escritor yanqui, si bien nunca tuvimos la oportunidad de leerlo. Ahora nos vienen, como llovidos del cielo, estos articulos escritos cerca del frente de batalla o en el mismo frente. Acariciados, en ciertas ocasiones, por las balas del bando franquista que le suena al escritor como trinos de pájaros, mientras no hacen carnicería en los cuerpos. En Madrid. Esa capital de mas de un millón de personas. Bombardeada, además, por tierra y aire, continuamente, por las armas fascistas de Franco. Ese Madrid en guerra es el telón de fondo de los escritos del vate negro: sus madrileños (sic) en la vida diaria, sus risas, su comida (escasa), las flores que abren sus pétalos a pesar de todo, los conductores que siguen en los autobuses en medio de la metralla... 


Un retrato al natural de esa capital que bien resiste al fascismo. Y las inquietudes de Langston sobre el racismo que constata, con indisimulada alegría, que, en España, en aquella España republicana, no existe. Ni aun con la llegada masiva de moros de color oscuro que vienen a atacarla. Los moros, otra de las preocupaciones de este escritor. No entiende cómo un pueblo oprimido, muchos de tez oscuramente bronceada cual negros como él, vengan a luchar por una ideología que lleva en su seno el racismo y la opresión colonial. Hasta que averigua que esos moros han sido engañados con promesas sin saber ni siquiera contra quien combaten.

Con un prólogo de Maribel Cruzado Soria se abre el libro y se cierra con unos poemas sobre la lucha en España del poeta afroyanqui traducidos por la misma Maribel. Y esta abertura y cierre hacen aun mas valioso el libro que estamos comentando, porque en el prólogo se hace un repaso a la biografía del escritor, de su tiempo, amistades y conocimiento de los personajes de las letras y las artes del mundo:  Henri Cartier-Bresson, Nicolás Guillén, Ernest Hemingway –que sin embargo nunca le cita a él-, Octavio Paz, Ilya Ehrenburg, Michael Kolsov, André Malraux, José Bergamín, Rafael Alberti, María Teresa León, León Felipe... Se puede decir que conoció a prácticamente todos los artistas de su generación, desde músicos como Duke Elllington o Cab Calloway a pintores tales que Miguel Covarrubias, Salvador Dalí, Diego Rivera, y escritores Arthur Koestler, Alejo Carpentier... 

Si a esto se le agrega la descrpción del ambiente cultural de Harlem, del llamado 'Renacimiento de Harlem', sus simpatías y antipatías, sus actores, sus debates ideológicos... Todo ello con el broche de oro, que ya hemos dicho, de una muestra de diez poemas rotulados 'Poemas españoles' da una idea del valor del libro traducido  por Javier Lucini.

viernes, 19 de septiembre de 2008

D. Dióscoro Galindo González, por ejemplo

Barranco de Viznar donde se supone
que se hallanm enterrados miles de
republicanos asesinados por los fascistas
entre ellos el maestro D. Dióscoro Galindo
y el poeta D. Federico García Lorca












Titulares de la prensa:


"La fam
ilia García Lorca acepta que se abra la fosa del poeta"
"No impediremos exhumar los restos de
Federico"



Siempre Lorca. El grandísimo poeta. Ahora transformado en casi cacique de ultratumba. Pero... el cacique, claro, no es él, sino su familia. Que gestiona su memoria y dineros... 'Acepta', 'no impediremos'... pero, bueno, ¡¿qué se habrán creído ellos?!... ¡¿los amos del mundo?!, exclamamos preguntándonos.






Remedamos, así, a D. Eusebio García Luengo, que, cuando oía hablar de la Residencia de Estudiantes como la de Dalí, Buñuel y Lorca, tronaba indignado: '¡Hombre, no!, de ellos solo, ¡no!; hubo más, muchísimos más en ese edificio.




Al igual que, en el lugar donde se supone que yacen los restos de Lorca, hay muchísimos más asesinados a los que enterraron los fascistas de mala manera. ¡Entre mil y tres mil! ¡Cazi na!

Junto a al poeta granadino enterraron a otros tres asesinados antifascistas; a saber: dos banderilleros de la CNT, los señores D. Joaquín Arcollas Cabezas y D. Francisco Galadí Melgar y un maestro republicano, D. Dióscoro Galindo González.

D. Dióscoro Galindo González, maestro rojo y cojo, que surge vencedor de ultratumba a recordarnos que fueron los maestros de niños un colectivo especialmente reprimido por el franquismo: asesinados, encarcelados, condenados a trabajos forzados, expulsados del trabajo... (no olvidamos, nosotros, nunca, a Amado Hernández Pascual, -del que nos habló el amigo Pepe Cancio- un maestro comunista, de Argujillo, municipio de la provincia de Zamora, vilmente asesinado y enterrado en algún lugar de por allí, )... Unos dicen que en Toro, otros que en Zamora, en el cementerio de Zamora...

Fue tal la represión sobre los maestros que se dice que la guerra de 1936/39 la perdieron los maestros y la ganaron los curas. A D. Dióscoro Galindo González, lo asesinaron por ateo (así reza la resolución de la condena). Al exhumarlo es como rendir homenaje a todos los maestros asesinados y represaliados. Ya es hora de rindir homenaje a las víctimas del franquismo. A estas. Y a todas. Y no solo a D. Dióscoro... ¡Hombre, no! No solo a él.

Ya se hizo un inicio de homenaje a las víctimas del franquismo en la década de 1980 que firmaron muchas organizaciones y partidos mayoritarios pero que, al mismo tiempo, estos mayoritarios, hicieron lo posible, entonces, por ahogar el homenaje por debajo. No pudieron. Nos estamos refiriendo sobre todo al PSOE y al PCE (ahora practicamente extraparlamentario) Si. Esos que ahora no apean de los labios a las víctimas del franquismo. Bueno... bienvenidos sean. Pero es una prueba de que nos les ha servido de nada sus zancadillas.

jueves, 3 de enero de 2008

Sobre Guillermo Ascanio y el Batallón Canarias

Eladio Méndez Ascanio y Eladio Méndez Arozena, padre e hijo respectivamente y familares de Guillermo Ascanio, explican los pormenores de la formación del Batallón. A mediados de diciembre de 1936, en las cuatro compañías que forman la unidad, disponen de 567 hombres, de los cuales 60 ó 70 son del Archipiélago. La unidad interviene en el asedio del Alcázar de Toledo, la defensa de Aranjuez, la ofensiva de Seseña, la defensa de Pinto, pero donde verdaderamente dan la gran batalla es en la defensa del puente de Los Franceses. "Allí colocan cinco ametralladoras tan bien dispuestas que lo barren todo, e impiden que el enemigo lo cruzara hasta el 28 de marzo de 1939, cuando las tropas franquistas entran en Madrid. Por eso digo que el puente de Los Franceses lo defienden los canarios y es inexpugnable gracias a ellos", señalan.

Sobre la división entre las tropas republicanas en el asedio del Alcazar de Toledo, Méndez Arozena indica que "es un tema muy complejo. En un principio es lógico que exista división porque las diferentes unidades se organizan a partir de partidos y organizaciones, con estrategias totalmente diferentes. No es lo mismo la estrategia de la CNT, tanto política como ideológica, de lo que puede ser la de los comunistas, que está más cercana a los socialistas. Pero esta causa se soluciona con la creación del Frente Popular, lo que pasa es que hay demasiado intervencionismo de todas las partes", apostilla.

Para Méndez Arozena las causas que provocan la disolución del Batallón "no están en la intensa lucha en la que se ve sumido, todo lo contrario, los milicianos se convierten en verdaderos expertos en el arte de la guerra", y de hecho del Batallón salen mandos muy importantes como Manuel Bares Liébana, que manda luego una de las Brigadas de la 8ª División; y Henríquez Caubín, que dirige otra de las Brigadas, que va luego a la batalla del Ebro. "Tengamos en cuenta que para muchos su única formación es la milicia, y en el caso de los universitarios que hacen la escala de complementos, para convertirse en alfáreces. Éstos tienen una instrucción mayor, pero la mayor parte no ha cogido un fusil en su vida, y se enfrentan con tropas expertas," indican.